La respuesta corta
La cuenta de Google Ads debe estar a nombre del anunciante, no de la agencia. El anunciante es quien paga y quien acumula el histórico de aprendizaje, y ese histórico es lo que hace que las campañas rindan. Una agencia debe entrar como gestora, con permisos, no como propietaria.
Es la pregunta que más nos llega y la que menos respuestas escritas tiene, y no es casualidad: contestarla con honestidad le cuesta dinero a quien la contesta.
Qué hay dentro de una cuenta publicitaria, además de campañas
Una cuenta no es un panel con anuncios. Es, sobre todo, un historial: cada conversión registrada, cada puja aprendida, cada público construido y cada término negativizado a lo largo de años.
Ese historial es lo que hace que una cuenta madura rinda más que una recién creada con exactamente las mismas campañas. Y ese historial se queda en la cuenta, no se exporta. Cuando la cuenta es de la agencia y te vas, no te llevas una copia: empiezas de cero.
Ahí está el verdadero motivo por el que algunas agencias prefieren ser titulares. No es comodidad administrativa. Es que irse cuesta caro.
Cómo comprobar de quién es la tuya, en dos minutos
- Uno.Entra en tu cuenta de Google Ads y mira arriba el identificador de diez dígitos. Apúntalo.
- Dos.Ve a la configuración de facturación y mira a nombre de quién se emiten las facturas. Si el nombre fiscal no es el tuyo, tu inversión está pasando por otro.
- Tres.Mira el listado de accesos y qué nivel tiene cada uno. Si tú no apareces con acceso de administrador, no controlas tu propia cuenta aunque la pagues.
- Cuatro.Comprueba si la cuenta está dentro de una cuenta de administrador de la agencia. Estar vinculada no es malo: lo normal es que una agencia gestione desde la suya. Lo que importa es que se pueda desvincular sin que tú pierdas nada.
Lo que pierdes cuando no eres el titular
- El histórico entero, que es lo más caro y lo menos visible.
- La capacidad de irte sin permiso. Si necesitas que alguien te deje marcharte, no tienes una relación comercial, tienes una dependencia.
- La trazabilidad de lo que pagas. Si la plataforma factura a la agencia y la agencia te factura a ti, no puedes comprobar cuánto llegó de verdad a Google.
- Y los datos. Públicos, conversiones y listas que has generado tú con tu dinero.
Los argumentos que vas a oír, y qué tienen de cierto
«Es más ágil gestionarlo desde nuestra cuenta».
«Así te ahorras la gestión del pago».
«La cuenta es nuestra metodología».
Cómo se cambia sin romper nada
Si la cuenta ya es tuya y solo falta el acceso, se arregla en diez minutos pidiendo administrador.
Si la cuenta es de la agencia, hay dos caminos.
El bueno
que te la traspasen, cambiando los administradores y la facturación al perfil de pagos del anunciante, conservando el histórico. Es un trámite y sale bien cuando hay buena voluntad.
El malo
crear una cuenta nueva y empezar sin histórico, con un periodo de aprendizaje por delante.
Pide siempre el primero, por escrito, y con una fecha. Nosotros lo hemos hecho más de veinticinco veces desde 2020, tres de ellas en el último año.
Qué pasa con Analytics, el gestor de etiquetas y lo demás
La cuenta publicitaria es la más visible y no es la única. El mismo razonamiento vale para la analítica, para el gestor de etiquetas, para Search Console y para el píxel de Meta: son activos que has generado tú con tu tráfico y tu dinero.
El gestor de etiquetas es el que más problemas da cuando está en manos ajenas, porque es el que carga código en tu web. Si se queda en una cuenta que no controlas, tu sitio sigue ejecutando lo que otro decida y tú no puedes ni verlo ni quitarlo.
La lista completa de lo que hay que asegurar está en cómo cambiar de agencia sin perder el histórico, y conviene repasarla aunque no tengas intención de irte.
Cómo evitarlo la próxima vez
Una línea en el contrato:
la cuenta publicitaria es propiedad del anunciante, la agencia accede como gestora y los accesos se devuelven al finalizar.
Si alguien se resiste a firmar eso, ya sabes lo que hay.